Cada 27 de junio se conmemora en nuestro país el Día Nacional de la Prueba del VIH. La fecha fue establecida originalmente en 1995, en Estados Unidos, por la Asociación Nacional de Personas con Sida (NAPWA, por sus siglas en inglés), la organización más antigua al respecto y también la primera red que se fundó de personas que viven con VIH-Sida.

El objetivo es promover el diagnóstico temprano, ya que el test es la única herramienta para conocer el estado serológico de una persona y determinar si es VIH positivo o negativo. Y, si fuera el primer caso, acceder cuanto antes al tratamiento, con el fin de reducir las complicaciones asociadas a la infección y así garantizar una buena calidad de vida.

Pero también es un día que busca derribar el estigma social y las creencias erróneas que aún persisten alrededor del VIH. Por ejemplo, una persona que recibe tratamiento y alcanza una carga viral indetectable, no transmite el virus por vía sexual: un principio conocido como I=I (Indetectable=Intransmisible).

¿En qué consiste la prueba? Si bien puede estar incluida entre otros pedidos de análisis de sangre que una persona se hace en un laboratorio (como parte de sus controles de rutina), el test rápido se realiza mediante una pequeña punción en el dedo, cuyo resultado está listo en aproximadamente 20 minutos (además se pueden detectar otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis).

Para acceder al test no es necesario tener una orden médica, ni haber hecho ayuno. Tampoco ser mayor de edad (a partir de los 13 años una persona puede solicitar la práctica de manera autónoma). No tiene costo para quien lo solicita y sus resultados son confidenciales. Es importante remarcar que es algo voluntario, de manera que nadie puede ser obligado a testearse.

Durante esta fecha, diversas organizaciones y el sistema público de salud instalan postas en todo el país para que las personas se acerquen y hagan la prueba (a la que, desde luego, también pueden acceder cualquier otro día, de manera permanente y gratuita, en hospitales públicos y centros de salud).

Resulta especialmente oportuna esta conmemoración ya que, de acuerdo con el más reciente Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación sobre VIH e Infecciones de Transmisión Sexual, en la Argentina viven unas 140.000 personas con el virus y alrededor del 13% desconoce su diagnóstico.